Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Miércoles, 10 de noviembre de 2004


Dime que me quieres; así podré decirte que yo a ti no

Archivado en: Sociedad


Vivimos en la sociedad de la moda y la estética: Piercings, tatuajes, adolescentes con el pelo tintado, cadenas, miles de pantalones de diseños extravagantes, tangas... El caso es realzar nuestra belleza, y enseñar el máximo de carne posible.
¿A qué viene todo esto? Simplemente es el afán por resultar atractivo a las personas del sexo opuesto. Por supuesto, la mayoría de las personas que participan de esta nueva tendencia negarán que lo hacen por los demás, diciendo que así se sienten mejor consigo mismos, etc.
¡Ja, ja, y ja! Permitidme que me ría, porque realmente me resulta ridículo.
¿Me estás diciendo que te has puesto un piercing en la lengua incomodísimo para sentirte mejor contigo mismo? ¿Ese tatuaje en la espalda que ni siquiera te vez es porque realza tu belleza y tú eres plenamente consciente de ello? ¿De verdad te seguirías pintando el pelo de verde si vivieras en una isla desierta?


La respuesta es NO; y afirmar lo contrario no tiene ni pies ni cabeza. Cuidamos nuestra estética por los otros, por ellos nos peinamos cada mañana, nos gastamos un dineral en ropa y procuramos dar una imagen de nosotros que a veces no nos representa en absoluto. ¿De verdad pensáis que a mí me importaría ser calvo y me seguiría gastando un capital en potingues crecepelo si no supiera que el ser una bola de billar me resta atractivo?
No seamos hipócritas, por favor...
¿Con todo esto dónde quiero llegar? Si te pones, (voy a poner el ejemplo con las chicas, porque al fin y al cabo, es el que tengo más estudiado), un tanga que asoma por encima del pantalón, un escote generosísimo, te pintas los labios y con esos y muchos más métodos consigues atraer mi atención y despertar mi instinto sexual: ¿Soy yo un pervertido por darte justo lo que esperabas de mí? Por supuesto, no bajo mi punto de vista.
Tienes un novio, y tú te has ido a estudiar a otra ciudad: ¿Por qué sigues queriendo llamar la atención? Te halaga que estén por ti, ¿verdad? Es más, yo diría que estás deseando que algún chico se acerque a ti, te confiese su amor, o simplemente te pida rollo para decirle que tienes novio, o puede que no se lo digas y aceptes su proposición si es de tu agrado, ¿verdad?
O... A lo mejor no tienes novio, pero aunque ese chico bajito, con granos y tan asocial, no importa, te sientes halagada con que esté detrás de ti y puedas obtener favores suyos.
¿Es eso? Niégalo si quieres, para mí es evidente.
Quizá algún día en vez de un chico tímido y en definitiva pardillo te topes con otro que no acepte un no por respuesta. Luego lo acusarás de violación, y estarás en tu derecho, porque no es justo que te hayan forzado, pero... De algún modo, ¿no has propiciado tú esa situación?


Escrito por Misósofos Misosofía El 11/10 a las 01:01
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias


URL para referencias

Comentarios


Comentar



Recordar datos